Vértigo en personas mayores: 7 causas, síntomas y tratamiento

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Los vértigos no son exclusivos de la edad avanzada, pero sí suelen manifestarse con más frecuencia en los adultos mayores. Según datos de la Sociedad Española de Otorrinolaringología y Cirugía de Cabeza y Cuello (SEORLCCC), una de cada cinco personas sufrirá un episodio de mareo o vértigo a lo largo de su vida. La sensación de mareo que padecen muchas personas produce inseguridad y malestar general. Este problema se agrava en las personas mayores, ya que supone un mayor riesgo de caídas que puede hacer que se sientan inseguros y tener miedo a salir solos a la calle.  En este artículo te contamos cómo el tratamiento de fisioterapia es fundamental para tratar el vértigo en personas mayores.

¿Qué es el vértigo en personas mayores?

Se describe como una sensación de movimiento rotatorio propio, cuando realmente ese movimiento no existe y estamos quietos.

Se trata de una distorsión que implica que, además de que lo que nos rodea gira sin poder pararlo, más otras sensaciones como: balanceo, inclinaciones hacia un lado u otro y la impresión de “resbalar”.

No hay que confundir el vértigo con otras patologías como:

Presíncope:  siente que va a desmayarse o caerse de forma inminente, desaparece al sentarse o acostarse.

Desequilibrio: las personas que lo sufren no se sienten estables cuando caminan.

Mareo multisensorial: se da con frecuencia en personas mayores debido a patologías en diferentes sistemas como el visual o el neuromuscular.

¿Qué síntomas principales tiene?

El vértigo en personas mayores y las personas que sufren mareos pueden describirlos como cualquiera de una serie de sensaciones, tales como:

1.   Una sensación falsa de movimiento o vueltas rotatorias sin control.

2.   Aturdimiento o sensación de desmayo.

3.   Inestabilidad o pérdida del equilibrio.

4.   Sensación de estar flotando en el aire, atontado o con la cabeza pesada.

Estas sensaciones pueden desencadenarse o empeorarse al caminar, ponerse de pie o mover la cabeza. Además, el mareo puede estar acompañado por malestar como náuseas y puede durar unos segundos o incluso días, además de poder repetirse.

Ante la aparición de estos síntomas hay que acudir al médico para evitar accidentes y determinar la causa que los provoca.

¿Cuáles son las causas de los vértigos?

Los vértigos no son una enfermedad en sí mismos, sino que son en realidad un síntoma de algo que está pasando en el organismo. Es muy importante hacer pruebas para averiguar qué los provoca, especialmente en el caso de personas mayores, porque el incremento en el riesgo de sufrir una caída es mucho mayor con los problemas para su salud que ello conlleva.

Es importante acudir al especialista para saber qué causa los vértigos, porque podrían esconder otras patologías, desde una dolencia cardiovascular (la sangre no está llegando de forma adecuada al cerebro), hasta un déficit nutricional.

Las causas más comunes suelen ser:

1.   El vértigo posicional paroxístico benigno, que se manifiesta, sobre todo, al realizar un movimiento brusco con la cabeza. Suele presentarse con mayor prevalencia en el caso de las mujeres y su origen puede ser diverso, desde el más simple: un golpe o traumatismo craneoencefálico, hasta lo que se conoce como migraña vestibular.

2.   Alteración en las sustancias que contiene el sistema vestibular o cóclea (lo que siempre hemos llamado “caracol” en el oído interno). Una alteración en la posición de unas minúsculas partículas sólidas que se encuentran en su interior (otolitos) son responsables de nuestro propio equilibrio y en ellas podría estar la causa de esos episodios de vértigo, normalmente cortos.

3.   Infección. Una infección viral del nervio vestibular, denominada neuritis vestibular, puede causar vértigo intenso y constante. Si también tienes una pérdida auditiva repentina, puedes sufrir laberintitis.

4.   Enfermedad de Ménière. Esta enfermedad implica la acumulación excesiva de líquido en el oído interno. Se caracteriza por episodios repentinos de vértigo que duran por varias horas. También puedes experimentar pérdida de audición fluctuante, zumbido en el oído y la sensación de oído tapado.

5.   Migraña. Las personas que sufren migrañas pueden tener episodios de vértigo u otros tipos de mareos, incluso cuando no tienen dolor de cabeza intenso. Dichos episodios de vértigo pueden durar minutos u horas y pueden asociarse con dolor de cabeza y sensibilidad a la luz y al ruido.

6.   Afecciones neurológicas, como el Parkinson y la esclerosis múltiple, pueden dar lugar a una pérdida progresiva del equilibrio.

7.   Medicamentos, en los que los mareos pueden ser un efecto secundario, como los medicamentos contra las convulsiones, los antidepresivos, los sedantes y tranquilizantes. Particularmente los medicamentos para bajar la presión arterial podrían causar desmayos si disminuyen demasiado la presión arterial, aumentando el riesgo de padecer vértigo en personas mayores.

En cuanto a los tratamientos, son muy diversos, dependiendo del origen de los vértigos. Generalmente son farmacológicos y todos buscan un mismo objetivo: frenar su aparición para controlar sus riesgos.

Factores de riesgo del vértigo en personas mayores

Además de las causas que desencadenan el vértigo en personas mayores, otros factores pueden aumentar el riesgo de sufrir estos mareos y vértigos:

1.   Tener una edad avanzada. Los adultos mayores son más propensos a tener afecciones que causan mareos, especialmente una sensación de pérdida del equilibrio. También es probable que al tomar varios medicamentos pueden causar mareos y vértigo en personas mayores.

2.   Haber sufrido un episodio anterior de mareos. Si has sentido mareos antes, es probable que sientas mareos en el futuro.

Tratamiento de fisioterapia para el vértigo en personas mayores

Cuando un paciente mayor sufre estos mareos y vértigos, es esencial que se le aplique rehabilitación vestibular, ya que engloba un conjunto de técnicas y programas de ejercicios diseñados para mejorar los síntomas de inestabilidad, visión borrosa y desequilibrios provocados por un episodio de vértigo.

En Fisiosad contamos con fisioterapeutas a domicilio que pueden ayudarte con tu problema y asesorarte en todo lo que necesites. Mediante el tratamiento de fisioterapia proporcionamos a nuestros pacientes herramientas para disminuir los síntomas y conseguir reducir el riesgo de caídas derivados de la patología.

Hay que realizar varias pruebas para determinar el origen, por lo que es importante distinguir entre vértigos de origen periférico, que son los más comunes, y vértigos de origen central.

El fisioterapeuta realizará diferentes maniobras para evaluar los síntomas, así como unos test específicos para determinar el tratamiento adecuado para cada paciente.

Ejercicios de fisioterapia

Para el vértigo en personas mayores, los objetivos básicos del tratamiento de fisioterapia para estas dolencias irán orientados a disminuir el desequilibrio, la oscilopsia y mejorar la visión durante el movimiento. Para conseguir buenos resultados tras la intervención es importante comenzar lo antes posible con la rehabilitación vestibular.

Los ejercicios irán orientados a conseguir una compensación vestibular que haga disminuir los síntomas. Se realizarán de manera progresiva y se irá de menos a más complejidad de ejecución.

En pacientes agudos se comenzará realizando periodos cortos de ejercicios.

Por el contrario, en crónicos los ejercicios se centran en fomentar el aumento en el rango de los movimientos.

1.   Maniobras de reposicionamiento canalicular como la de Epley

Son algunas de las maniobras que realizará el profesional para aliviar los síntomas de vértigo. Implica mantener cuatro posiciones durante unos 30 segundos cada una, o cuando tengas síntomas mientras mantienes esa posición.

2.     Ejercicios para restablecer el VOR

El paciente tiene que hacer giros de cabeza mirando a un punto fijo que estará situado a 1 metro de distancia. La velocidad de giro será constante.

Se comenzará a realizarlos en sedestación. A medida que el paciente lo vaya tolerando se incrementará la velocidad de los movimientos de la cabeza.

Es recomendable que el paciente deberá descansar entre cada ejercicio hasta que desaparezcan los síntomas de mareo.

3.     Ejercicios de habituación

Se realizan si es posible durante 4 semanas y mínimo durante dos meses para lograr más efectividad.

Una vez que mejora la situación del paciente y la sensación de mareo es menor, comenzaremos a realizar con el paciente ejercicios de habituación.

Estos ejercicios son más complejos, ya que se realizan con los ojos cerrados y sobre superficies inestables (FOAM), mantenimiento del equilibrio con ojos cerrados, o ejercicios de doble tarea combinados con la marcha.

Recuerda que siempre debes realizar estos ejercicios con la guía de un fisioterapeuta cualificado, en Fisiosad podemos ayudarte ya que contamos con profesionales experimentados y especialistas en patologías geriátricas. Contáctanos y síguenos en nuestras redes sociales Facebook Instagram.

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