¿Por qué pedir un FISIO A DOMICILIO?

Vivimos en un estrés continuo, si no es el trabajo, son las actividades extraescolares, la compra diaria o las tareas de casa.. Al final vivimos cada día sin tiempo, de un lado para otro. Pocas veces sacamos un momento para nosotros, miento, lo sacamos pero cuando ya no aguantamos más. Es inevitable tener malestar, dolores de cabeza, sensación de carga en alguna zona de la espalda o una incesable rigidez cervical.. El cuerpo aguanta, mucho, pero tenemos un ritmo de vida que le obliga a mandarnos señales de dolor para que frenemos.

Si nos cuidáramos cada x tiempo, nuestro cuerpo y calidad de vida lo agradecería, nos encontraríamos mucho más ágiles, ligeros, más contentos, al final, sin dolor uno es más feliz, se sabe cuando lo has padecido. La fisioterapia ayuda, no sólo en patologías musculares, también en los problemas de rigidez articular, típicos mareos o dolores de cabeza, secuelas de enfermedades neurológicas..

Te damos 5 motivos para NO moverte de casa, tratarte con fisioterapia, sin desplazarte, con la comodidad de estar en tu hogar:

· Los abuelitos, muchas veces dependientes de sus hijos o nietos, tratarse en su casa, la de toda la vida, con su calefacción y su ropa cómoda de andar por casa, no sólo les ofrece confianza con el fisioterapeuta, les da tranquilidad. Ahora no lo vemos, pero cuando dependemos de otras personas, la sensación de impotencia se encuentra presente ya que la mayoría se han pasado toda su vida haciendo lo que necesitaban y querían sin necesidad de que estuviera otra persona. Confianza y tranquilidad con tu fisioterapeuta, fundamental.

· Personas que por enfermedad no pueden desplazarse de la cama o silla de ruedas, los cuidadores saben lo costoso que puede llegar a ser desplazarse fuera de casa, costoso no sólo económicamente sino físicamente para el cuidador o familiar. La fisioterapia en casa es muy útil en estos casos ya que el fisioterapeuta puede enseñarle una buena higiene postural a sus cuidadores para prevenir el «Síndrome del cuidador» a la par que trata al paciente.

· Los más pequeños suelen ser los más agradecidos. Jugar, jugar y jugar, tratarte jugando y con tus juguetes, ¿qué más se puede pedir? Mandarles coger algo para hacer el movimiento que necesitamos, intentar estimularles con cosquillas.. Disfrutan ellos y disfrutamos nosotros, hace que la fisioterapia resulte algo divertido para ellos, aumenta la confianza al tratarles en su casa, su territorio, y no los típicos ‘médicos’ de bata blanca que vemos en las clínicas. Que el pequeñajo confíe en el profesional desde el primer momento ayuda mucho en la evolución. Tratarlo en su casa, su espacio, hace que todo sea más fácil.

· Los trabajadores 24/7, sin tiempo ni para almorzar tranquilos. ¿Tratarte en tu propia zona de trabajo?, parece impensable pero de esta manera evitaríamos llegar al momento ¡STOP!, del ¡YA NO AGUANTO MÁS!. Trabajar está genial, pero.. con dolores todo el día ¿para qué trabajar tanto entonces?.

· Los trabajadores apasionados del deporte que, además, sacan horas para salir a correr, hacer Crossfit, hacer algún puerto en bici, varios Triathlones.. fundamental estar «a punto» para no frenar de golpe el ritmo de entrenos, evitar lesiones, PREVENIR. Ahora más que nunca necesitamos hacer deporte para evadirnos del Covid-19, pero siempre con cabeza y cuidándote.

¿Te animas a encontrar tu FisioAD?

www.fisioterapeutasadomicilio.es
Compartir en Facebook